Había una noche fría. Un joven regresaba solo por un camino largo. El camino estaba vacío y la niebla cubría todo. De repente escuchó el sonido de un caballo, pero lo extraño era que… no se oían sus cascos.
Frente a él apareció un hombre vestido completamente de negro y con un gran sombrero. Le dijo con calma:
— Si quieres dinero y éxito, puedo dártelos esta misma noche.
El joven se sorprendió y preguntó:
— ¿Y cuál es el precio?
El hombre sonrió y respondió:
— Solo una pequeña promesa… para después.
El joven sintió que algo no estaba bien. Recordó las palabras de su abuelo:
“Todo lo que parece demasiado fácil, tiene un precio escondido.”
Dio un paso atrás y rechazó la oferta. En un instante, el hombre y la niebla desaparecieron.
Cuando llegó a casa encontró una vieja carta de su abuelo que decía:
“El mejor camino al éxito es el tiempo y la paciencia, no los atajos.”
Desde aquel día, cada vez que la gente escucha un caballo en la noche… recuerda que no todos los regalos son gratis.
Fin 🌙